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| Por
ALEJANDRO JAVIER PANIZZI |
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Hasta
donde se sabe, la primera noticia de cierto suceso fue proporcionada
o concebida por el abogado Julián Ripa.
Mucho antes de convertirse en escritor,
fue incapaz de declinar su vocación docente y la ejerció
en la Escuela rural con internado N° 15 de la Colonia Pastoril
Cushamen, en la Provincia del Chubut, entre los años
1936 y 1943.
En su libro “Recuerdos de un maestro
patagónico”, el doctor Ripa evoca, de modo idealizado,
su peripecia en una mísera comunidad indígena,
en el corazón de la meseta patagónica, y sus crónicas
pertenecen a un ambiguo género entre la literatura y
la historia o la geografía.
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| Por
ALEJANDRO JAVIER PANIZZI |
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Se habrían hecho
con él los objetos que le fueron negados.
No fue de carpintero ni de escultor o artesano.
Ni de una obra cualquiera, de una insignificante.
Todas las cosas erigidas por la gente lo
descartaron. No clavó confesionarios, ataúdes
ni manos de redentores.
No cumplió con su sino, ni lo hará
jamás.
Fue fabricado lejos, con madera
de los montes Vosgos, en Alsacia-Lorena y con acero de la tierra
de los primeros navegantes que irrumpieron en toda Europa occidental.
Incluso, llegaron hasta el continente que le fue asignado.
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"UNA
PASIÓN CIERTAMENTE INEXPLICABLE" |
| Por
ALEJANDRO JAVIER PANIZZI |
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Siempre, siempre, ha
tenido una obsesión con el fútbol.
Caminaba despacio por San Martín. A esa hora ya no hay
nadie en Sarmiento. Bueno, nadie no, están las putas.
Y nosotros, claro. Y los muertos también, como dice el
Indio Berón. Acaso lo diga porque no se resigna a estar
sin el viejo.
Siempre, siempre, ha tenido esa obsesión con los muertos.
La idea por los difuntos que, con tenaz persistencia asaltaba
la mente de Berón, volvía a aparecer una y otra
vez, especialmente, después de un intervalo de angustia.
Cuando llegué al bar, tres locas miraban aburridas cómo
él jugaba al billar. Nunca les daba pelota, a menos que
no tuviera con quién jugar. A veces, les pagaba la copa
para que trataran de hacer alguna carambola, para que lo miraran
cómo jugaba solo o por mera solidaridad.
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