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FRANCISCO
UMBRAL: RECONCILIARSE CON LA MUERTE |
Por
Olga Starzak |
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Recuerdo
que cuando comencé a leer “Mortal y rosa”
me costó reconocer que estaba ante el mismo
autor de aquel libro del amor y del viagra.
El mismo hombre que asegura que la mejor
droga es la imaginación y después acepta
haber recurrido a barbitúricos, al alcohol,
a las anfetaminas; el que en “Mortal...”
dice que la verdad es la mejor medicina
pero luego manifiesta necesitar una pastilla
para escribir, otra para vivir, otra para
dormir... No lo juzgo, le han pasado demasiadas
cosas... ¡Ha perdido un hijo!
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Días
atrás me enfrenté, con cierta molestia,
a una pregunta a la que de una manera u
otra se han enfrentado muchas mujeres que
escriben. Ni hablar de las mujeres que han
tenido la fortuna de ser reconocidas precisamente
por ser escritoras, y se ven analizadas,
criticadas, desvalorizadas y hasta discriminadas
por el mundo editorial, y por sus propios
pares, los hombres, por el sólo hecho de
pertenecer al sexo opuesto y “atreverse”
a hacer literatura: literatura “femenina”.
¿Sobre qué les gusta escribir a las
mujeres?... fue la pregunta del colega;
tendría que haber respondido con un ¿…y
a los hombres? Pero yo sabía lo que
escribían...
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La
palabra es el puente que nos permite transitar
el camino hacia la libertad. Una libertad
que nacerá desde el interior de cada ser,
pero que la lectura alimenta para que crezca,
ande, se fortalezca y adquiera alas. Es
en el hacer cotidiano donde todo aquello
que incorporamos a través de la lectura
cobra relevancia; porque leer es una actitud
de vida, es buscar respuestas, es sumergirse
en mundos creados por otros y hacerlos propios;
es animarlos y enriquecerlos. Es navegar
en aguas cálidas y tranquilas, o frías y
turbulentas, pero saber que la costa está
allí... al alcance, y que se puede recurrir
a ella con sólo cerrar el libro que se sostiene
entre las manos.
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"LA
CONCIENCIA DE ZENO" de ITALO SVEVO |
Por
Olga Starzak |
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Ettore
Schmitz o Italo Svevo (1861), o Zeno Cosini.
Una tríada que da origen a “La conciencia
de Zeno”, una novela concebida bajo la influencia
de la psicología de Freud en el autor/protagonista,
y de la que deriva una creación innovadora
en el mundo de la literatura universal del
siglo XX. Una novela que pretende analizar
la vida desde la muerte, las luchas internas,
la enfermedad y la resignación. Los lazos
entre el autor Italo Svevo y el protagonista
Zeno Cosini atravesarán toda la obra, dejándonos
la permanente inquietud de recorrer la ficha
autobiográfica del escritor para sonsacar
los detalles más escondidos de su vida tranquila
en Trieste, como empleado de una banca,
pugnando constantemente entre dedicar sus
días al trabajo o a su gran pasión literaria.
Mientras tanto él buscará consuelo en la
música y encontrará en el violín el instrumento
que lo aleje de sus sueños insurrectos.
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LA
LITERATURA Y EL NIÑO EN EDAD ESCOLAR |
Por
Olga Starzak |
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A menudo,
como docente de nivel terciario, indago
sobre cuánto y qué leen mis alumnos, y
siempre –salvo casos excepcionales- las
respuestas me llevan a la misma conclusión:
la lectura no es un gen que se hereda,
es un hábito que se adquiere (o se pierde)
en algún momento de la vida. Como todo
hábito, el de la lectura se aprende, se
aprende de otros; por imitación, por decisión,
o por instinto (en este caso, instinto
investigativo). Los niños que ven leer
a sus padres, a sus hermanos, parientes
u otras personas significativas en su
vida, se interesan por los libros (o los
textos en general) y tienen la necesidad
–porque la curiosidad es intrínseca en
la niñez- de saber qué dice ese escrito,
qué encierra, o qué puede descubrir y
tal vez sus mayores le estén ocultando.
Una anécdota, que me tuvo como protagonista
mientras ejercía como docente de Nivel
Inicial, lo ejemplifica: uno de mis alumnos
trajo de su casa una revista de dibujos
animados, algo así como la de Condorito;
contó que era de su tío, y quería, atraído
por sugestivos dibujitos, que se la leyese,
a él y a sus compañeros.
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DIA
INTERNACIONAL DE LA MUJER |
Por
Olga Starzak |
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Con
el correr de los años fue modificándose
el sentido con el que naciera El Día Internacional
de la Mujer, y que estuviera directamente
ligado al protagonismo de éstas en distintas
actividades, con el objetivo siempre de
lograr la igualdad de derechos con el hombre.
Son muchas y variadas las fuentes que nos
remiten a sus inicios; no han sido absolutamente
comprobadas las circunstancias que le dieron
origen.
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LAS
UVAS DE LA IRA - de J. Steinbeck |
Por
Olga Starzak |
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John Steinbeck
no disimuló el dolor que le provocaba, en
su California natal, el advenimiento del
industrialismo y su manifiesta exclusión
a los hombres del campo. En su juventud
fue testigo de la frustración, la impotencia
y el descreimiento que atravesó a los labriegos
de su país y muchos otros de América; objetos
todos de la crisis económica de 1930.Él
mismo fue un campesino que sufrió las privaciones
que después describiría para sus personajes.
En "Las uvas de ira", tal como
un reflejo de esa sociedad marginada, narra
con realismo y patética crudeza la historia
de cientos de familias que, representadas
por los Joad, los Graves, los Wilson o los
Wainwright, son protagonistas de la miseria
más absurda por la que pueden atravesar
los hombres: el hambre...
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VISITA
A LA 34ª FERIA INTERNACIONAL DEL
LIBRO DE BUENOS AIRES |
Por
Olga Starzak |
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Ya
en Plaza Italia una comienza a conmocionarse.
Entonces faltarán escasos minutos
para traspasar la gran puerta de acceso
al mágico mundo del libro. Cruzo
presurosa la Avenida Santa Fe y dirijo mis
pasos al predio de La Rural; la 34.ª
Feria Internacional del Libro de Buenos
Aires está allí, más
cautivante que nunca, más espléndida.
¡Más arrogante! Así
la veo y así la siento cuando comienzo
a recorrer sus espacios. Creo haber elegido
bien la hora y el día: son las tres
de la tarde del miércoles 30 y quizás
por primera vez desde que acudo a la cita
con esta gran pasión, puedo andar
a libre albedrío por los pasillos
de los distintos pabellones, detenerme en
cuanto stand acapara mi atención,
disfrutar del abanico de colores que la
enmarca, respirar hondo y llenar mis pulmones
de ese aire con sabor a fiesta.
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EL
MICRORRELATO: UNA NARRACION CON IDENTIDAD
PROPIA |
Por
Olga Starzak |
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Como un punto
definido en el universo literario surgen
ya en la Edad Media -sin nombres ni conceptualizaciones
que aboguen o desvirtúen su existencia-
los cuentos cortos, o cortísimos.
Una construcción sintáctica
que nace por la necesidad de lo conciso,
y poco después nos seduce por su
compleción y nos inquieta por su
vacuidad. Historias que carentes de medida,
enumeración de palabras, frases
o formas, responden a un único
patrón: el del placer estético.
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ALFONSINA
STORNI - A 70 años de su fallecimiento
|
Por
Olga Starzak |
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..Es
difícil para nosotros, transeúntes
de la primera década del siglo
XXI, imaginar cómo un siglo atrás
podría vivir en una sociedad como
la de Argentina del 1900, una jovencita
que insinuándose talentosa, adormecía
sus dones esperando, tal vez, el momento
justo en que toda su esencia se manifestara.Alfonsina
tendría antes que atender las mesas
del Café que sus padres poseían
en Rosario, Provincia de Santa Fe, cuando
llegados de Suiza en procura de mejores
horizontes, se decidieron por el norte
del país; y más tarde trabajar
en una fábrica de gorras haciendo
uso de sus facultades para la costura,
aprendidas en el seno familiar.
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“CIEN
AÑOS DE SOLEDAD” de Gabriel
García Márquez
|
Por
Olga Starzak |
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..No
hace tanto que leí Cien años
de soledad. Debo decirlo, a mi criterio
la novela de Gabriel García Márquez
remite a la esencia y al objetivo mismo
de la Literatura: la lengua al servicio
de quien hace de ella una obra de arte,
la estética al servicio de la creación,
y el escritor experto al servicio del
lector exigente. La pregunta que surge
después de haber disfrutado de
esta novela es si tendremos que resignarnos
a la muerte de los Buendía como
una forma de conformarnos con la desaparición
de los “García Márquez”.
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ATAHUALPA
YUPANQUI - de la pampa a París:
el mismo hombre
|
Por
Olga Starzak |
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.¿Qué
diferencia los cuentos “de terror”
de los relatos pertenecientes a otros
géneros literarios? En principio,
la presencia de lo sobrenatural; pero
no en forma maravillosa o fantástica,
sino ominosa y terrible. Para que el cuento
sea “de terror” debe asustar,
o al menos causar cierto desasosiego:
una sutil inquietud del espíritu
ante los hechos narrados que, de ser ciertos,
provocarían espanto.
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LAS
VACIONES ESTIVALES: un buen momento para
la lectura
|
Por
Olga Starzak |
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.El verano
conlleva, para muchos, la posibilidad
de un buen descanso. Sabido es que en
los primeros días de vacaciones
las personas con fuertes hábitos
laborales sufren un proceso de adaptación
a la nueva rutina, que a veces puede generar
hasta alguna emoción adversa. Es
imprescindible estar preparado para esa
tregua que se impone tan necesaria, tan
deseada, y que sin embargo parece querer
jugarnos una mala pasada al enfrentarnos
con el tiempo libre.
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.He sido
tentada a escribir sobre Talleres Literarios.
Mi formación me lleva a referirme,
en primera instancia, al Taller como metodología
de trabajo. Dentro del ámbito pedagógico
el Taller es el espacio donde, favoreciendo
la comunicación recíproca,
se facilita la retroalimentación
grupal y se produce, en consecuencia,
un aprendizaje sustentado en una dialéctica.
Así, el alumno/participante se
constituye en actor y el docente/coordinador
en un orientador del proceso. Taller es
siempre intercambio y complementariedad.
No se lo puede concebir si no en una red
vertical y una horizontal. En la primera,
alguien preparado para ese fin coordina
–en base a múltiples variables-
el aprendizaje de otros, la segunda implica
la interacción de esos otros entre
sí. El descubrir errores a partir
de la mirada de los demás, el reflexionar
y permitir nuevos análisis es objetivo
intrínseco de la metodología
que nos ocupa. El asumir una actitud crítica
y establecer una cercanía afectiva
son condiciones igualmente necesarias.
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EL
ACTO DE ESCRIBIR Y SUS EFECTOS TERAPÉUTICOS
|
Por
Olga Starzak |
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.Innumerables
libros de literatura muestran la necesidad
emocional de sus autores de traducir en
palabras sus propias vivencias, o referirse
al variado abanico de los conflictos existenciales.
Citar ejemplos sería interminable.
Por recordar solo algunos pensemos en
Miguel de Cervantes en El Quijote de la
Mancha, Thomas Mann en La Montaña
mágica, Francisco Umbral en Mortal
y rosa, Enrique Vila-Matas en Doctor Pasavento,
Orhan Pamuk en Estambul.
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LA
RELACION ENTRE LA ESCRITURA Y LAS IMAGENES.
- A propósito de Tulum.
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Por
Olga Starzak |
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Días
atrás conocí Tulum (México).
Frente a ese escenario tan paradisíaco
como emblemático vinieron a mi
mente innumerables palabras para representarlo.
Y poco después, en el cuaderno
de apuntes que siempre me acompaña,
surgió una prosa que pretendió,
guiada por la memoria, describir las imágenes
que me habían cautivado. No voy
a compartirlas con ustedes porque, sencillamente,
no logran reflejar ni un ápice
de aquello que vi. Recordé entonces
las tan mentadas écfrasis (representaciones
verbales de representaciones visuales).
Ese acto de “pintar con palabras”
al que solía referirse Bécquer.
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CANTA
LA HIERBA - De Doris Lessing |
Por
Olga Starzak |
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Mary Turner,
la protagonista que Doris Lessing crea
para Canta la hierba tiene la virtud (en
realidad un mérito de la autora,
claro) de hacernos sentir desde las más
sutiles hasta las más esperpénticas
emociones que irán atravesando
su vida. Una niñez signada por
la violencia, una búsqueda de la
felicidad en sus años juveniles
conseguida a través de los espacios
de amistad y laborales; y más tarde,
ya en la madurez, su eterna desdicha cuando,
movida por presiones socio-culturales,
decide contraer matrimonio con el hombre
al que jamás amará. Las
frustraciones de las que es objeto se
potenciarán al verse impedida,
una y otra vez, de obtener una estabilidad
que le permita superar la situación
económica que la somete. En este
último sentido quizás Doris
Lessing rememore su propia historia, poniendo
en el alma de su personaje aquel incesante
llamado que sus propios padres fueron
tentados a escuchar, cuando emigraron
a una antigua colonia inglesa que prometía
fortuna a través del cultivo del
tabaco, del maíz u otros cereales.
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VERONICA GARCIA - Artista Plastica |
Por
Olga Starzak |
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Puerto Madryn, escenario de deidades patagónicas, es el lugar donde Verónica García despliega su destreza artística. Es la ciudad testigo de su crecimiento profesional, y donde ahora mismo ella nos ofrece su testimonio:
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Quiero creer que ya estaría resentido; apenas me apoyé con el codo buscando reclinarme para abrir el cajón de abajo, el vidrio se hizo trizas. Y cientos de pedazos cayeron sobre los fideos delicadamente acomodados en la vitrina. No sé cuántos kilos de pasta seca dibujando un moñito, quedaron invendibles por culpa de la rotura; al principio y antes de que llegue mi madre intenté separar uno por uno los fideos de los cristales que los afectaban, pero pronto desistí; era imposible. Y por otra parte la imposibilidad de no poder limpiar en su totalidad esa mercadería me aterraba.
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Me reencuentro, después de mucho tiempo, con Coca Rodríguez, una mujer a la que quiero y admiro inmensamente. Enseguida me parece que nunca dejamos de vernos. Es que ella es de esas mujeres cálidas y sencillas que irradian una energía peculiar y cuya compañía es un disfrute.
Si bien estoy muy lejos de ser reportera, mucho más periodista siento que Coca me facilita esta tarea que estoy empecinada en hacer para compartir con los lectores de Literasur, la vida y obra de una teatrista, para usar las palabras con las que ella se define.
Le pido que nos devele su nombre tal como está escrito en el documento de identidad
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COCA
RODRIGUEZ (2º Parte)- Actriz |
Por
Olga Starzak |
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Hay en las palabras
de Coca un agradecimiento que va más
allá de las palabras. Una gratitud
hacia esos hombres de la comunicación
que entendían el arte como parte
relevante de su pueblo.
En cada relato que nos hace, hay un todo
entre el grupo al que ella pertenecía
desde el teatro infantil, y “El
Grillo” que representaba obras para
adultos. Recuerda en él, además
de los nombres de Myrtha García
Moreno, Pocho Gutiérrez, Beltrán
y Encarnación Mulhall, Horacio
Guratti… a Olga Radice, Cora Garate,
Beba Fredes, Alba Fredes, Emilse Pereyra,
César Rago…
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Hacía
dos años que trabajaba como aprendiz
en un taller mecánico; quizás
fuera por esa condición que sus
dueños nunca me habían pagado.
Lo hicieron por primera vez una semana
después de que cumpliera los 18.
Cuando trato de evocar cómo viviría
ese acontecer diario de ir temprano a
cumplir con mis funciones y no ser retribuido,
la respuesta, para mi sorpresa, no es
un recuerdo ingrato. Hacía lo que
realmente me gustaba, aprendía
un oficio al que me hubiese agradado dedicarme
toda la vida (aunque después no
fue así, y en algún momento
voy a contarles el por qué) y,
por supuesto, siempre mantenía
la esperanza que algún fin de mes
llegara el prometido sueldo.
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DESCRIPCIÓN
DE UN OTOÑO PATAGONICO |
Por Olga Starzak |
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La lancha que acababa de zarpar de Puerto
Chucao nos iba, poco a poco, internando en ese apasionante
lugar de la cordillera patagónica donde haríamos
una caminata por la selva valdiviana, en procura de conocer
el alerzal milenario, propiedad del Parque Nacional. El agua
del lago, insondable e impetuosa, delataba la brisa propia
de la época en que estábamos. Durante el transcurso
de la navegación ascendimos a la cubierta y pronto
decidimos regresar: el aire frío se alojaba en nuestro
cuerpo como queriéndonos recordar la particularidad
de ese clima tan propio del sur; y a la vez no dejaba de exponernos
el azul intenso y puro de esas aguas. Llegamos al puerto poco
después del mediodía y para nuestra sorpresa,
en ese sitio, la calidez era sumamente envolvente.
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El estruendo fue lo primero que se hizo
presente, de inmediato un dolor desgarrador me dejó
sin aliento e impulsivamente llevé ambas manos al rostro;
se empaparon con la sangre caliente que a borbotones emanaba
de mi boca y se dispersaba por los brazos. Sentí cómo
iba mojándose el pecho. Mis ojos, enceguecidos y congestionados
por el impacto, no me permitían ver con claridad. Me
invadió un miedo intenso, paralizante. Sólo
un momento; y después devino la culpa.
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Con uno de los autos de mi padre, un
Dodge modelo 1928 de 6 asientos, portaequipaje y capota plegable,
una víspera de Reyes Magos iniciamos juntos un viaje
al interior de la Provincia; uno más de los tantos
traslados laborales en que me complacía en acompañarlo.
Como si fuera hoy recuerdo el momento exacto en que -cumpliendo
con su pedido- abrí el portón del garaje donde
guardaba el vehículo y quedé impresionado por
su belleza singular, por la carrocería lustrosa y las
gomas que aún eran muy negras debido al poquísimo
uso que hasta entonces se les había dado. Era de color
amarillo intenso, tenía los asientos reclinables con
un cómodo pasillo al medio y las ventanas lucían
cortinas que se desmontaban según las necesidades.
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Mi afición al mundo que
encierran los talleres mecánicos comenzó siendo
casi un niño. Quizás fue por esa necesidad de
entonces de saber de todo un poco y poder ayudar a mi padre
a solucionar los problemas de los vehículos que eran
sus instrumentos laborales; con pocas herramientas y mucho
ingenio. Y él lo tenía, ¡vaya si lo tenía!
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Nos reunieron en el regimiento 8 de Infantería
de la ciudad de Comodoro Rivadavia; éramos más
de cien. La voz tan fuerte como firme del sargento pidió
cinco voluntarios para cumplir con el Servicio Militar en
la Base Aérea Militar de “El Palomar”.
No se escuchaba ni un murmullo entre los conscriptos, sólo
-si alguien se lo hubiese propuesto- el acelerado latir del
corazón de jóvenes de todas partes de país
con destino incierto, acorralados por la duda y el temor de
ser sometidos diariamente al alto grado de entrenamiento físico
que ya se había exigido.
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LA
INSPIRACIÓN, ESA MUSA QUE HABITA EN NOSOTROS |
Por Olga Starzak |
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Sabido es que el concepto de inspiración
poética tiene su origen en la creencia de que el artista
es elevado a la divinidad, transportado a un estado de éxtasis,
que aún sin talento, una fuerza sobrenatural actúa
“dictándole” palabras, frases, versos…
y –claro está- los mismos no son obra de su propia
mente, sino del dios que se ha apropiado de su consciencia.
Así las musas y también algunos dioses eran
invocados, a través de plegarias, por los griegos primero
y los romanos después, para acceder a ese estado de
encantamiento donde, como a borbotones, surgirían las
odas más exquisitas, o los versos más románticos.
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Cronología
Patagónica
Rodolfo Cananor
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Conversaciones
con el valle
Julia Chaktoura
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La octava plaga
Julia Chaktoura
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Patagonia azul
y blanca
Clemente Dumrauf
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En carne viva
Nélida Cabrillana
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El combate
de Patagones
Rodolfo Cananor
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Por los caminos
de ELÜMGÁSSÜM
René Casamiquela
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