Te presiento
en las nubes otoñales
y en los álamos tristes y amarillos;
te presiento en las brisas de la tarde;
te presiento en mí mismo.
Tu presencia es otoño; como el viento
que muere al suspirar; agua de río;
nieve blanda que el sol va derritiendo...
Tu presencia es vacío.
Tu presencia es ausencia. Es una breve
imitación genial del mundo mío.